[Vía El Comercio]
Por Elida Román
“Una cultura es la configuración de la conducta aprendida y de los resultados de la conducta, cuyos elementos comparten y transmiten los miembros de una sociedad”.
(Ralph Linton-“The Cultural Backround of Personality”, 1945, D. Appleton-Century C., Londres)
Pese al anuncio del propósito, a todos ha sorprendido la creación de un nuevo ministerio, el de la cultura, en respuesta a un proyecto que ha sufrido modificaciones de último momento surgidas del mercadeo político y no del análisis y debate necesarios.
En un plazo muy breve, el Ministerio de Economía deberá generar un plan de estructura y gestión, para lo que, en la práctica, es una colcha de retazos institucionales. Otro punto de esencial interés, soslayado en todos los tonos, es el del indispensable presupuesto que alimente los propósitos expuestos y eche a andar una maquinaria, hasta ahora, desconocida.
Si existía alguna esperanza al respecto, la ausencia casi total del tema, del discurso presidencial en el Congreso, aumenta las sospechas pesimistas.